Técnicas Básicas para Controlar la Eyaculación Precoz

Uno de los problemas sexuales más comunes – al que el 40% de los hombres se enfrentan en silencio –  es la eyaculación precoz.

Por desgracia, los hombres a menudo nos avergonzamos demasiado como para pedir ayuda en la curación de este problema sobre todo porque nos es muy difícil compartirlo con otras personas.

Soy plenamente consciente de lo crucial de este asunto, y el propósito de este artículo es, por tanto, enseñarte cómo evitar la eyaculación precoz utilizando métodos específicos.

Lo que a continuación vas a leer aquí te será de gran utilidad para mejorar tus prácticas sexuales, aunque si necesitas un método completo, el que mejores resultados está obteniendo es el de Giancarlo Tassara.

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Un enfoque muy común para tratar de detener este problema es reducir la cantidad de ansiedad que sentimos durante la actividad sexual. En primer lugar es necesario que te comuniques abiertamente con tu pareja, y le expreses lo que sientes directamente. Sin lugar a dudas, hacer esto te ayudará a quitarte una presión innecesaria y así serás capaz de sentirte más relajado.

Además de eso, tensión muscular excesiva que se acumula muy rápidamente es otro problema común que causa la eyaculación precoz. Durante el acto sexual, los hombres que flexionan sus abdominales, así como otros músculos cercanos, o aquellos que intervienen en la respiración, o aquellos que tienen que soportar tu peso en ciertas posiciones sexuales por lo general tienen un mayor riesgo de eyacular demasiado rápido.

Una buena manera de evitar el exceso de tensión muscular es hacer ejercicio fuera de la habitación. Yoga, estiramientos, y otras actividades para aliviar la tensión, así como los masajes son todas buenas maneras de controlar la eyaculación precoz. Si tienes el suficiente tiempo libre puedes intentar hacer los ejercicios de Kegel también. Para tu información, estos ejercicios han sido probados para ayudar a los hombres a durar más en la cama y sin duda vale la pena intentarlo.

Además de eso, necesitas entrenar a tu cuerpo a “empezar y parar”. En otras palabras, lo que puedes hacer es lo siguiente: durante la masturbación, cuando estés al borde de un orgasmo, antes de que realmente lo tengas, deja todo estímulo y evita el clímax. A continuación, deja todo por aproximadamente quince segundos antes de reiniciar de nuevo. Repitelo una y otra vez hasta que finalmente alcances el orgasmo. Extraño, pero cierto. Esto entrena a tu cuerpo para controlar el momento del orgasmo, y te proporciona la capacidad de retrasar tus orgasmos mucho más tiempo de lo normal.

Hablando de la masturbación, apuesto a que sin duda recordarás “los cinco minutos rapiditos” durante la adolescencia, cuando la meta era llegar al orgasmo lo más rápido posible para que no te pillaran. Bueno, hay que romper con ese hábito, y tomarse por lo menos veinte minutos antes de la eyaculación durante la masturbación. Además, aunque pueda parecer poco convencional, masturbarse antes del acto sexual es en realidad una buena manera de durar más tiempo, pero hay que asegurarse de que después serás capaz de volver a tener una buena erección.

Además de eso, con el fin de evitar la eyaculación precoz, tienes que elegir las posiciones sexuales que causan la menor tensión muscular posible. Y… muy importante: tener confianza en tus capacidades. Recuerda, cuanta más confianza tengas, mejor serás en la cama.

Si después de probar todos estos consejos, todavía eyaculas demasiado pronto, no te preocupes demasiado, hay algunos libros que te ayudarán. Como dice el refrán, la práctica hace al maestro, y ese lema también se aplica aquí.